jueves, 27 de octubre de 2011
"Peregrinos de la Paz". XXV Aniversario Espíritu de Asís
viernes, 21 de octubre de 2011
¿Donde esta la Iglesia en el proceso de paz?
lunes, 8 de agosto de 2011
Llega la Jornada Mundial de la Juventud
sábado, 2 de julio de 2011
Homenaje a un buen Profesor

En definitiva una vida entregada a Cristo en la vocación franciscana y el derecho canónico, sirviendo y ayudando allí donde se le pidió.
Descanse en paz un buen profesor y sobre todo hermano franciscano.
domingo, 19 de junio de 2011
La Iglesia en Lorca
Ayer regresé a Lorca tras el terremoto, hace ya más de un mes del mismo, y por mucho que desde los medios de comunicación se insista nada vuelve a la normalidad y posiblemente la normalidad nunca vuelva, o al menos va a tardar mucho en llegar. Visité a las hermanas clarisas, y pude comprobar el gran destrozo que ha hecho el terremoto en el monasterio, la Iglesia en la que tantas veces he celebrado ya no existe, se ha convertido en un montón de escombros, y al pasear por el monasterio lleno de cascotes y rajas por las paredes, los marcos de las puertas desencajados es fácil comprender las lágrimas de la madre al contar lo que están viviendo, sin embargo la fe, la ayuda de la buena gente de Lorca no les ha faltado para tratar de rehacer su vida y se sienten muy agradecidas a la comunidad de regantes que son quienes con sus iniciativas van a ayudarlas a levantar de nuevo el monasterio.
También me encontré con algunos amigos, matrimonios que colaboran en las tareas pastorales del Santuario Franciscano de la Virgen de las Huertas, son los que nos hablan de la dificultad de que vuelva la normalidad a la ciudad, mucha gente ha salido de la ciudad han abierto sus comercios en la ciudad vecina de Águilas, lo cual quiere decir que no volverán a Lorca, y cuando ellos salen a tomar algo un sábado por la noche regresan a la casa porque la gente ha olvidado lo que significa divertirse. No, no hay normalidad.
Pero si visitas a las Madres Mercedarias el alma acaba de venirse a los pies, un colegio recién rehabilitado ahora no lo pueden usar, dan las clases en otro colegio del pueblo, y se encuentran sin ayudas ni eclesiales ni estatales para rehabilitarlo, sólo la ayuda de los padres, y eso es muy duro.
Y estas tres situaciones me llevan a una reflexión sobre el papel de la Iglesia en Lorca, si en un primer momento aparecieron como los garantes de la tarea de rehabilitación de los lugares de fe y enseñanza católica, ahora se va viendo que son las iniciativas privadas las que están ayudando a la vida consagrada en Lorca. Iniciativas que promovieron los seglares y que el Ayuntamiento de Lorca vio como la mejor y posiblemente única salida. Al menos está situación de desamparo es lo que ha pasado con dos lugares emblemáticos de la Ciudad de Lorca como es el monasterio de las clarisas y el Santuario de la Patrona, y a la espera se encuentran las Madres Mercedarias de una ayuda que les posibilite poder retomar las clases en el colegio en el próximo curso.
Debería llevar a una reflexión del “x tantos” para destinar una parte importante de la recaudación a ayudar a la Iglesia de Lorca, recordando que Iglesia son, no sólo las parroquias, sino también la vida contemplativa y las vida religiosa que atiende los santuarios como la dedicada a la enseñanza. Hasta el momento estas instituciones eclesiales sólo han recibido ayuda de otras instituciones de vida consagrada que han abierto cuentas bancarias para poder ayudarles en la reconstrucción de sus vidas, pero sobre todo para que continúen con su inmensa tarea de anunciar el Evangelio en Lorca desde la atención a los seglares, la oración contemplativa y la enseñanza.
miércoles, 18 de mayo de 2011
La Iglesia ante la Legislación Civil de Familia en España

La razón de ser de esta publicación viene suscitada por un doble motivo: la situación de la familia cristiana en España ante las nuevas leyes civiles que han provocado que se desvirtúe el sentido y la presencia social de la familia como institución generadora de vida y constructora de la sociedad; y en segundo lugar ante la necesidad eclesial de generar un derecho de familia que refuerce la vivencia de fe y la presencia social de los cristianos y sus comportamientos y relaciones desde la familia y la Iglesia en medio del mundo.
Fruto de esta situación es necesario un ordenamiento que tenga a la familia como institución en sí misma, capaz de recibir derechos y de realizar deberes en un doble frente: ante la Iglesia, al ser miembro activo en la tarea evangelizadora de la misma, y ante la sociedad, por ser institución necesaria para su desarrollo y el de sus miembros.
El libro presenta un estudio de las leyes civiles que en los últimos años se han promulgado en España y en las que no se ha tenido en cuenta la familia formada inicialmente por un hombre y una mujer, capaces de crear vida y de dar sentido a la sociedad. Pero a la vez presenta unas repuestas que desde la misma Iglesia se han de dar en los campos de la educación, la integración de todos los miembros de la familia y sobre todo la vivencia cristiana de los sacramentos.
Se trata de reforzar por medio de contenidos jurídicos-pastorales una mayor coherencia de vida y de testimonio de las familias y sus miembros en la sociedad, adquiriendo una mayor plenitud en la recepción de los sacramentos, y alcanzar un mayor compromiso cristiano por parte de la familia.
En definitiva es una obra que no se queda anclada únicamente en el campo del derecho canónico sino que retoma la necesidad de trabajar conjuntamente los campos del derecho, la moral y la pastoral.
Del autor deciros que es buena gente y que lo veo todas las mañanas al mirarme al espejo, es mi primer libro y os invito a disfrutarlo porque no es una obra pensada únicamente para especialistas (si bien la amplia bibliografía así podría parecerlo) sino que es una invitación a todos a repensar la familia cristiana ante la legislación civil.
sábado, 7 de mayo de 2011
Profesores de Religión

Alguno se sorprende que la sentencia señale que el último responsable sea la Administración, por supuesto es así, es ella la que contrata y la gran pelea de los sindicatos y profesores de religión es que así sea. Son muchos años los que llevan peleando los profesores de religión para que se les reconozca administrativamente su labor de profesores para poder gozar de los beneficios que tienen los demás profesores. Y la gran lucha que han realizado es para que sea la administración quien les contrate.
En segundo lugar presenta la diócesis a los "idóneos" para desempeñar el oficio de profesores de religión pero la baremación de los currículum de dichos profesores la hace la administración con el consenso de los sindicatos el problema es que ni unos ni otros saben baremar un profesor de religión pues dan más puntuación al que tiene una licencia en biología y un máster de contenido religioso o simplemente antropológico que a quien tiene una licencia de teología, y no hablo de memoria sino que me remito a la última baremación realizada en el mes de abril. Ellos deciden que profesores impartirán las clases no el Vicario de enseñanza de las diócesis;
En tercer lugar los acuerdos Iglesia Estado son acuerdos entre dos Estados no la firma realizada en un café por tanto no se pueden denunciar tan a la ligera, porque en esos acuerdos no sólo se encuentra el derecho a presentar profesores sino también la obligación del Estado español en conformidad con la Constitución en su art. 27 a defender el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme su creencia e ideología, la posibilidad de elegir el centro donde quieren que sus hijos estudien, sin olvidar que el Estado tiene la obligación de cuidar que existan centros que con tal fin colaboren con la enseñanza pública por medio de conciertos. Si bien una de las grandes trabas que sigue imponiendo la administración es la de tratar equitativamente y en el mismo nivel al profesorado, no solo de religión, de los centros concertados que a los de la enseñanza pública.
Se necesita una profesionalización del profesorado de religión, y en ello debe entrar tanto la equiparación con el resto del profesorado como la necesidad de obligar al profesorado a prepararse seriamente para impartir una materia al igual que se le exige al de matemáticas o inglés.
Creo que el problema del profesorado de religión va más allá que una mera denuncia de los Acuerdos Iglesia-Estado.


