viernes, 18 de abril de 2014

Alma de Cristo


Anima Christi, sanctifica me.
Corpus Christi, salva me.
Sanguis Christi, inebria me.
Aqua lateris Christi, lava me.
Passio Christi, conforta me.
O bone Jesu, exaudi me.
Intra tua vulnera absconde me.
Ne permittas me separari a te.
Ab hoste maligno defende me.
In hora mortis meae voca me.
Et iube me venire ad te,
Ut cum Sanctis tuis laudem te.
In saecula saeculorum.
Amen

viernes, 14 de marzo de 2014

Cuaresma en Roma

De nuevo en Roma, ahora en tiempo de Cuaresma y el Papa Francisco presente en todas partes, vamos me refiero a librerías, puestos de venta de cacharrería para turistas, carteles en las calles y en la Iglesia, no hay que olvidar que aquí en Italia y en Roma de un modo especial aunque sean de izquierdas “dan gracias a Dios" por que el Papa se encuentre entre ellos.

Dicho lo anterior podríamos pensar que no hay tiempo de Cuaresma en Roma sin embargo yo quiero hablaros de la Cuaresma desde el Trastevere y veréis para hablados de la Cuaresma me voy a servir de algo que el otro día alguien me comentaba.

Con mucho acierto decía que sólo se puede vivir este tiempo de conversión si somos capaces de desconectar de nuestra vida de cada día, si llegado el momento aprendemos a dejar un poco de lado los afanes, las angustias, lo que nos separa de la gente que queremos y con la que convivimos, desconectar para mirar con nuevos ojos y dejar que la mirada se llene de luz. Desconectar es mirar con los ojos del presente del día que vivimos sin agobiarnos por el pasado ni ahogarnos por el futuro.

Esta desconexión nos debe conducir a la serenidad, no al nihilismo y olvidarnos de lo que pasa a nuestro alrededor, sino de valorar las cosas y sobre todo las personas desde lo que son e importan en cada momento de nuestra vida, con sus sufrimientos, pero también sus alegrías, sólo si aprendemos a respirar seremos capaces de amar.

Y el tercer paso al que me invitaba era a la soledad, buscar el silencio en nuestro interior, vivimos un tiempo que incluso el que reza no sabe acallar sus palabras y poner los oídos atentos a la Palabra de Dios, hay mucho rumor en torno a nosotros, nos da miedo la soledad, y es verdad que la soledad es mala, pero la soledad del abandono del que se vacía para llenarse, del que pide perdón para recibir el perdón del otro, ese instante de soledad es el momento más hermoso de la vida.


Y estos tres momentos vienen a reunirse en dos momentos vitales el primero es amar y perdonar, y tan importante como el anterior se trata de pedir perdón y sentir el amor del que nos perdona, son los únicos momentos posibles para que la conversión de la Cuaresma se haga posible y también en medio del bullicio trasteverino se puede vivir la conversión y la cuaresma porque sobre todo en cualquier lugar  se puede sentir la misericordia del Padre que nos acoge sin importarle nuestros errores. Feliz Cuaresma.

martes, 4 de marzo de 2014

Presentación de la XXVII Jornadas de Teología

A lo largo de esta semana estamos celebrando en el Instituto Teológico de Murcia las XXVII Jornadas de Teología con el tema LA FE DE LA IGLESIA, retomamos el año de la Fe que no puede olvidarse sino que debe ser una continuidad en nuestra vida de cristianos.
Para ello hemos tomado los artículos del Credo y con importantes teólogos del panorama nacional e internacional hemos planteado unas Jornadas que nos ayuden a la reflexión y desde ella al diálogo con nuestra sociedad.
Las ponencias se desarrollan en el Salón de Actos del Instituto Teológico de Murcia OFM a las 7 de la tarde.
En la web del ITM se puede seguir toda la información de las Jornadas, en nuestra revista Carthaginensia publicaremos las conferencias, y en nuestro canal de YouTube subiremos los videos de las mismas.
De momento os dejo la presentación de las Jornadas que ayer hizo el Director del Instituto Teológico:

https://soundcloud.com/dacasale67/palabras-de-presentaci-n-de

Contamos con vuestra presencia

domingo, 23 de febrero de 2014

Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto


El evangelio de este VII domingo del tiempo ordinario me invita a una pequeña reflexión acerca de la situación que está viviendo nuestro mundo de falta de perdón y de reconciliación entre hermanos.

Cuando uno ve las calles de Kiev, Caracas, Nantes, y ve los enfrentamientos entre hermanos, únicamente con el deseo de alcanzar el poder, y sobre todo ve que las masas de pueblo que salen a las calles son alentadas por burócratas y fatuos pensadores que nunca pisan las calles sino que se quedan sentados en sus sillones o tras sus mensajes de ordenador, entonces pienso algo está fallando en nuestra gente, cuando muere el inocente que lucha por la libertad y el que se alcanzará con el poder no se mancha la camisa.

Y entonces me viene a la retina la imagen de tres sacerdotes cristianos en medio del fragor de la batalla pidiendo la reconciliación entre los hermanos, veo al sacerdote que confiesa a un hombre por haber golpeado, si no algo más, a su hermano. Y pienso que en esas instantáneas se hace realidad el “Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto”.

Pienso que realmente hay hombres y mujeres cristianos que hacen realidad el mensaje de reconciliación, y no sólo en lejanos países, sino también en nuestras ciudades y calles, porque algo de la perfección del Padre ya tienen esas mujeres que ayudan a otras mujeres a dar a luz en medio de muchas y graves dificultades, o aquel que da trabajo y dignidad a quién la perdió desde la pequeña empresa familiar que él tiene, e incluso el que lucha por evitar el desahucio de una familia y a partir de ese momento le ayuda a recobrar la dignidad de persona, y el guardia civil que acoge al emigrante que llega explotado por las mafias y le da una manta y un vaso de caldo.

Muchos de ellos sin darse cuenta lo hacen por que aprendieron de pequeños que ayudar a los demás es un acto de amor y un paso a ser como el Padre. Eso no es otra cosa que la Justicia social que proclama la Doctrina Social de la Iglesia. El que perdona ama y el que ama ve a Cristo en el hermano.

domingo, 2 de febrero de 2014

Vida Consagrada


“Y si quiero ser monja porque el mundo se pone en mi contra, mis compañeras de estudio me dicen que estoy loca y mi familia me dice que me han comido la sesera. Y lo más raro es que pertenezco a una familia cristiana que vive su fe y estudio en un Centro Universitario con un ideario católico.”
Con estas palabras se me acercaba una joven llena de ilusión por responder a la llamada de Dios, hablando con ella fui descubriendo que su deseo no era transformar el mundo con obras ni gastarse toda una vida en orar por el bien del mundo, lo único que deseaba era ser capaz de responder a la llamada de Dios y siendo generosa renunciar a todo por esa bondad que Dios tenía con ella.
En este día de la Vida Consagrada me viene a la cabeza este recuerdo porque esta forma de Vida en la Iglesia en los tiempos que vivimos es la gran desconocida. Ahora la respuesta a Dios está en pertenecer a los nuevos movimientos eclesiales que van a cambiar el mundo llevando la presencia de Dios en la sociedad y la Iglesia.
Pero la Vida Consagrada va mucho más allá, como decía aquella joven, no se trata de cambiar el mundo sino de ser fiel a lo que Dios quiere de nosotros, Él marcará nuestro caminar y nosotros hemos de atrevernos a andar ese camino dejándonos hacer y llevar por Dios para que Él pueda ir saludando a los hombres y mujeres de nuestro tiempo con los que nos crucemos en nuestro caminar, y no sólo desde la tarea asistencial o educativa sino también desde la vida contemplativa que hace de la presencia y el crecimiento de Dios dentro de las personas lo primero de la vida de entrega.
La Vida Consagrada es Iglesia y como tal obra de Dios, y los consagrados tenemos la ingente tarea de llenarnos de Él y al final de nuestros días poder darle las gracias porque lo hemos tenido en nuestros brazos y se lo hemos mostrado con alegría a los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

sábado, 25 de enero de 2014

Y el Papa Francisco habló al Tribunal de la Rota



El día 24 de enero el Papa Francisco se encontró con los miembros del Tribunal de la Rota Romana y leyó su discurso anual, que es el primero  que dirige a este Tribunal, el presente Pontífice.

Leyendo y releyendo el discurso, me reafirmo cada día con más fuerza en que este Papa no dice nada nuevo, lo nuevo es la vida que da a las palabras que dice, palabras ya existían en la Iglesia desde el Concilio Vaticano II que se reafirmaron con el nuevo Código de Derecho Canónico y que quedaron únicamente en la mente y exposición de algunos profesores de derecho pero perdidas para la mayoría, que no todos, de los miembros de tribunales eclesiásticos.

El Para recuerda en primer lugar que la dimensión jurídica y pastoral del derecho deben caminar unidas, a lo largo de los años se pasó de entender la moral, la pastoral, el derecho y la teología como campos interrelacionados y necesarios para comprender el ser de la Iglesia, a separarlos cada uno de ellos y pretender que todos tienen razón de ser sin  necesidad de mezclarse y observando con mirada torva a las demás ciencias por si nos quitan protagonismo al entrometerse en nuestro campo de reflexión.

La necesidad de unir la dimensión pastoral y la jurídica es uno de los caminos importantes que harán que el ministerio judicial sea realizado en el deseo de conseguir el bien de los fieles y conseguir que el derecho en la Iglesia se comprenda como elemento necesario en la construcción de la comunidad.

El segundo punto importante del que nos habla el Papa Francisco es el espíritu de servicio. No vayamos a decir que es nuevo, desde siempre el ministerio en la Iglesia tiene en el servicio a los demás la razón primera de su ser eclesial, y no olvidemos que el servicio debe tener como meta la caridad, mostrar el amor de Dios desde la comprensión con aquellos que se acercan a los tribunales en busca no de una vara que los conduzca sino de una palabra de aliento que les recuerde que en la Iglesia tienen su casa y donde son bien recibidos.
Por ello la necesidad de ser pastores que cuidan  las ovejas y las conocen y saben de sus dolores y sufrimientos y le dan el mimo necesario para que curen sus heridas. El derecho no es una fórmula matemática que se aplica sin más, son leyes que tienen en cuenta a cada persona  en su propia situación iguales en dignidad pero diferentes unas de otras.

Por último recuerda el papa que quienes trabajamos en los tribunales no debemos olvidar que todo lo anterior debe ir unido a la escrupulosidad en las decisiones tomadas. Las cuales se administrarán con benevolencia pero con el fin de alcanzar la justicia, justicia que empieza en la agilidad en la tramitación de las causas, no retenerlas sin sentido y sobre todo fundamentadas en la búsqueda de la verdad que debe ir unida a la bondad y la firmeza en la sentencia dictada.

Discurso completo del Santo Padre al Tribunal

jueves, 5 de diciembre de 2013

Es la hora de la Universidad Franciscana

Estoy participando del IV Encuentro de Centros de Estudios Superiores Franciscanos de América y España. Todas las ponencias nos han invitado a reinventar cual debe ser el papel de una universidad católica y franciscana en un mundo de hoy.
El Ministro general OFM nos invitaba el primer día a no olvidar que la universidad que se encierra en ella misma acaba vegetando y muriendo, la universidad tiene que ser un espacio de vida y para la vida. Se forma a la persona para descubrir la dignidad de cada hombre y mujer y desde esta posición caminar hacia la praxis de lo que se estudie. La universidad franciscana debe ser un ámbito de reflexión del mundo que vivimos y un desarrollo de soluciones posibles que sean contempladas como reales por los jóvenes que estudian con nosotros.