jueves, 5 de diciembre de 2013

Es la hora de la Universidad Franciscana

Estoy participando del IV Encuentro de Centros de Estudios Superiores Franciscanos de América y España. Todas las ponencias nos han invitado a reinventar cual debe ser el papel de una universidad católica y franciscana en un mundo de hoy.
El Ministro general OFM nos invitaba el primer día a no olvidar que la universidad que se encierra en ella misma acaba vegetando y muriendo, la universidad tiene que ser un espacio de vida y para la vida. Se forma a la persona para descubrir la dignidad de cada hombre y mujer y desde esta posición caminar hacia la praxis de lo que se estudie. La universidad franciscana debe ser un ámbito de reflexión del mundo que vivimos y un desarrollo de soluciones posibles que sean contempladas como reales por los jóvenes que estudian con nosotros.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Y el sucesor vino de Galicia




Estimados lectores les voy a contar una historia que si saliese en cualquier otro blog de información católica tendría una gran repercusión pero que contado en este humilde blog franciscano se queda como un relato breve.

A estas alturas a nadie le debe sorprender la inquietud existente en el episcopado español ante los cambios que se anuncian próximamente en las dos sedes españolas más importantes, por el número de católicos que no por historia. Y a nadie le sorprende que el cambio no se haya producido ya toda vez que es difícil elegir a un sucesor dentro del resto del episcopado español.

En medio de todo este ir y venir de rumores el lunes dio comienzo la Asamblea Plenaria del episcopado español y no ha pasado desapercibido el movimiento de obispos visitando a otros hermanos en el episcopado valorando las decisiones a tomar.

Tras estos preámbulos comienza el relato breve: el Papa Francisco se ve en la necesidad de nombrar arzobispo para la diócesis de Madrid, y muchos nombres salen a la palestra, pero mirando las entretelas uno descubre que hay un arzobispo recientemente nombrado para un secretaría de Congregación, con experiencia de gobierno, y hombre de confianza del Papa Francisco y recomendado por su antecesor el Papa Benedicto XVI, del que curiosamente nadie habla.

Dicho arzobispo, a la sazón religioso también, es de la misma tierra que el Cardenal Rouco y por lo tanto la Archidiócesis de Madrid continuará con el acento gallego pero con las vestimentas que el Papa Francisco quiere para la Iglesia. Además observamos que un diario nacional pero muy asentado en Madrid el domingo previo a la celebración de la Asamblea Plenaria del episcopado le dedica cuatro hojas, al menos curioso.

Si así fuese nos encontraríamos que las dos grandes diócesis españolas estarían regidas por dos religiosos: un jesuita y un franciscano. En ambos casos con una íntima conexión con Roma y la capacidad de ser Padres, Pastores y Maestros en unas diócesis y una Iglesia necesitada, no de revoluciones, pero sí de actualizaciones y con la necesidad de recuperar el espacio perdido en la sociedad española.

Como digo es un relato breve pero, no nos invita la lotería a soñar, pues soñemos que quien sueña vuela.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Mártir del Pueblo


Hoy día de todos los Santos, hacemos memoria del martirio del P. Augusto Ramírez, hijo de la Provincia Franciscana de Cartagena y de la Custodia del Santísimo Nombre de Jesús, en la actualidad Provincia Franciscana de Guadalupe en Centroamérica.
Esta es su biografía y oremos para que le veamos pronto en los altares junto a Mons. Romero.

Nace en Guatemala, el 5 de noviembre de 1937. Es ordenado sacerdote en Teruel, España, el 18 de junio de 1967, es asesinado el 7 noviembre de 1983, en la ciudad de Guatemala. Nadie imaginaba que Fray Augusto Rafael Ramírez Monasterio, hijo menor de nueve hermanos, llegara a ser un testigo fiel de la fe.

Su vida era más bien escondida, dedicada al estudio y a la formación de los frailes franciscanos. Al final, fue párroco de San Francisco el Grande, en Antigua Guatemala. La pregunta lógica es ¿porqué lo mataron? El Padre Augusto, como lo llamaban todos, era un fraile franciscano dedicado al servicio de los pobres y necesitados.

La vocación sacerdotal la vivía intensamente en la celebración de la Eucaristía, la experiencia diaria de oración y una devoción particular a la Virgen María. Trabajó incansablemente por las vocaciones franciscanas, en su paso por los distintos destinos que tuvo y apoyó las casas de formación por las que pasó. La razón de su muerte se encuentra en su trabajo pastoral con los jóvenes, especialmente en la formación de los valores cristianos de compromiso y proyección hacia la comunidad.

A lo largo de su vida trabajó por los jóvenes en grupos juveniles, deportes, coro, etc. Por su espíritu amigable cautivó la simpatía de numerosos jóvenes que buscaban su consejo y asesoría espiritual; fue su amigo, director espiritual y confesor. En el mes de junio de 1983 el gobierno de facto del general Efraín Ríos Montt, emite el decreto de amnistía para las personas que estuvieran involucradas en actividades subversivas. Para ello tenían que presentarse a las Gobernaciones departamentales, a la Cruz Roja, Municipalidades, a la Iglesia Católica o a las iglesias evangélicas. Siendo el superior de la Iglesia de San Francisco en Antigua Guatemala, mientras cumplía su misión sacerdotal en el confesionario, se acerca un campesino, vinculado con la guerrilla, pidiéndole ayuda para acogerse a la amnistía y retornar a su ciudadanía legal.

Para cumplir la solicitud que le fuera presentada por el campesino y para protegerlo, el P. Augusto acude al Gobernador Departamental de Sacatepéquez, para que la entrega de esta persona se hiciera en la misma Gobernación. Para ello, le fue requerida la cédula de vecindad del interesado. Dado que no contaba con este documento, el P. Augusto lo acompañó al cercano municipio de Parramos para obtenerla. En dicha municipalidad le fue denegada la cédula al campesino. Y la razón era porque el ejército lo buscaba dado que era militante de la guerrilla, por lo cual tanto el campesino como Fray Augusto fueron conducidos a la Policía Nacional del lugar.

Fray Augusto explicó el propósito que les llevó a esa municipalidad, que era acogerse a la amnistía y que ya en la Gobernación de Antigua estaban enterados del trámite y existía el acta de amnistía. Haciendo oídos sordos a las explicaciones de Fray Augusto, fueron conducidos al destacamento militar, donde fueron detenidos ilegalmente, y el padre maltratado, torturado, exigiéndole decir lo que el campesino le había dicho en confesión. Al negarse Fray Augusto, le quemaron las manos con cigarros encendidos y continuaron torturándolo. En la madrugada del día siguiente, lo dejaron libre, así mismo a los acólitos que lo acompañaban, no así el campesino.

Luego fue víctima de amenazas de muerte por la vía telefónica, e incluso le indicaban que abandonara el país. El 5 de noviembre de 1983 le celebraron su cumpleaños. Dos días después, el lunes 7 de noviembre, después de haber visitado a su familia, aproximadamente a las 17:30 horas, saliendo de la casa de su hermana que vivía en la zona 1, se perdió la pista de sus pasos.

Se supone, por la práctica común en esos tiempos, que fue interceptado por individuos que lo condujeron a un lugar desconocido. No se supo nada de su paradero hasta las 4 de la tarde del día siguiente, 8 de noviembre, cuando fue encontrado su cadáver en la morgue, donde fue reconocido su cadáver que había sido recogido en el Anillo Periférico. Al día siguiente se leía en el diario Prensa Libre: “Un muerto y un herido en tiroteo en el periférico”. El 17 de mayo de 2006, el postulador de la causa entregó a Su Eminencia el Cardenal Rodolfo Quezada Toruño, Arzobispo de Santiago en Guatemala, la petición para que fuera instruida su causa de canonización.

sábado, 19 de octubre de 2013

Los abuelos cobardes de los comunistas de hoy


El pasado domingo día 13 de octubre se celebró la beatificación de 522 mártires que dieron su vida por no renegar de su fe, ni siquiera defendieron su fe porque la fe no se defiende se vive.

Sin embargo esta celebración ha hecho resurgir muchas voces pidiendo que se acalle el testimonio de estos cristianos de cuya muerte no fueron ellos responsables, y sin embargo a sus asesinos nadie les dice que pidan perdón.

Es triste que algunos medios cristianos sean altavoz a estas voces, cuando lo que se debería valorar es el testimonio de una vida construida conforme a la voluntad de Cristo y por ella se dio todo sin reservarse nada.

Hablo en el título del artículo de los abuelos cobardes de los comunistas y anarquistas de ahora porque desde luego es un “acto de valor” asaltar conventos y monasterios de monjas y religiosas que ayudaban a los más necesitados y ultrajarlas sin misericordia, cuando de ellas no se esperaba defensa alguna por sus vidas. Estos cobardes no fueron a luchar por la República o la libertad del pueblo a las trincheras, fueron a por los más indefensos a aquellos cuyo mayor pecado era ir a misa o celebrarla. Pero entre estos cobardes debemos señalar no sólo a los que llegaban a hacer el “paseíllo” a los curas o seglares católicos, sino también a la gente que les señalaba con el dedo a los que llegaban a practicar “su justicia” y se reían al ver como los martirizaban y cerraban las ventanas para no ayudar mientras les disparaban, como le sucedió al beato Antonio Faúndez, ofm.

Estos cobardes son los que deberían pedir perdón no las víctimas cuyo mayor delito era celebrar la Eucaristía o participar de ella, el delito de vivir una fe cierta de la que no renegaron porque sentían la presencia de Cristo y el amor de su Madre la Virgen María por ello su último grito era de alabanza hacia ellos, quizás el último pensamiento estaba en sus padres carnales.

Como dijo el cardenal Amato, en la homilía de la beatificación, estos hombres y mujeres estaban formados para afrontar las dificultades que vivir su fe les trajese, por ello fueron firmes a sus creencias y lo primero que hicieron, y motivo de mayor saña por parte de sus verdugos, fue perdonarles.

El mártir es un ejemplo de fe por cómo vivió su fe y quiso compartirla con aquellos que les arrebataban su vida pero no la certeza de vivir y morir cumpliendo la voluntad de Cristo Rey.

Por ello, los católicos debemos sentirnos orgullosos de nuestros mártires y tomarlos como ejemplo para nuestra vida diaria, animar con nuestra a fe a los hombres y mujeres de nuestro tiempo y para los que quieran vivir escondidos en su cobardía y la de sus antepasados sólo dos cosas: serán un poco menos felices que los demás y ellos se pierden el no atreverse a mirar al frente y sólo pensar en sus pecados pasados.

 

viernes, 4 de octubre de 2013

San Francisco de Asís y la mujer


 
            Hoy el Papa está en Asís y hace unos días sorprendía al mundo hablando de la necesidad de revitalizar el papel de la mujer en la Iglesia. Pensamiento que ya había experimentado y dado sentido San Francisco de Asís.

Hasta el momento de su conversión y sin duda después de ella San Francisco tiene en mucha consideración y necesita el mundo femenino, no solamente como complemento humano sino como reflejo de la presencia de Dios y en muchos casos, como se dio en su relación con Santa Clara, para comprender aquello que Dios le pedía para cumplir su voluntad.

San Francisco no huye de las mujeres como era lo propio de su tiempo, es más descubre en ellas el rostro amoroso de Dios Padre. Como indicaba más arriba, la primera mujer que marcará su vida es su madre, desde luego que él sigue los designios marcados por su padre para bien del negocio, pero es ella la que va llenando el corazón de Francisco de la sensibilidad necesaria para que cuando abra los ojos del cuerpo y del espíritu sea capaz de reconocer en la naturaleza la obra de Dios.

            Los símbolos femeninos de la luna, del agua y de la tierra, no son sino el reflejo de aquellos elementos necesarios para la vida de las personas y que vienen a reflejar también la imagen de Santa Clara, escondida del mundo pero a la vez necesaria para que el mundo siga viviendo. Santa Clara es la segunda gran mujer que marca la vida de San Francisco, es el elemento orante, contemplativo que completa la obra de Dios en el ideal franciscano. Se muestra oculto para el mundo pero a la vez es quien hace crecer la simiente de la entrega radical a Dios.

            Santa Clara es la mujer con la que Francisco desnuda el corazón y muestra las llagas del dolor de la incomprensión pero también el gozo de la fraternidad del amor de Dios. Santa Clara en San Francisco no es una consejera, una amiga, es su otro yo entregado a Dios es la unión de la presencia de Dios en el mundo.

            En Giacoma dei Settesoli, Francisco encuentra la vida seglar que quiere elevar su alma a la santidad. Esta mujer viuda descubre el ideal franciscano, y al mismo hombre de Dios y desea ardientemente ayudarle en su tarea evangelizadora, se dedica a la vida de caridad con todas las dificultades propias de ser mujer en aquel tiempo, viuda y de alta nobleza. Un mundo de contrariedades a las que ella sabe vencer. Giacoma estará junto al santo en el momento de la muerte porque Dios así lo quiere.

            En esta mujer la orden franciscana incorpora el papel de los seglares en el ideal de entrega a Dios, San Francisco observa que no sólo los consagrados son llamados por Dios a la santidad, sino también aquellos que no pueden renunciar a la vida de familia ellos tienen un papel muy destacado en la obra de caridad y santificación del mundo.

            La implicación de los seglares en el mundo no es un “invento” del siglo XX, las Órdenes Terceras que nacen unidas a las grandes Órdenes mendicantes ya lo habían hecho realidad muchos siglos antes, y lo que es más importante desde respetando la propia autonomía y la peculiar idiosincrasia de las mismas sin necesidad de clericalizar al laicado.

            Todo esto nos conduce a la necesidad de descubrir la sonrisa de Dios en el rostro femenino, Francisco siente la tentación pero él no se asusta, mira directamente a los ojos a la mujer porque reconoce en todo ser creado la obra de Dios y descubre en el fondo de cada mirada la presencia de Dios que hace resucitar, tanto carnal como espiritualmente, a toda persona.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Y el Papa ha dicho...

Ya puedes escuchar la tertulia que en el programa "Buenos días, Murcia" de Onda Regional de Murcia, tuvimos la mañana del 24 de septiembre en torno a los primero seis meses de Pontificado de Su Santidad el Papa Francisco. Pincha AQUÍ para escucharla

jueves, 19 de septiembre de 2013

Comunión, vía de doble sentido


Con motivo del documento que este verano dio a luz en la Conferencia Episcopal acerca de la relación entre Obispos y Vida Religiosa, me permití hacer una breve reflexión que ha publicado la revista Vida Religiosa.
Si queréis leerlo pinchar en el siguiente enlace COMUNIÓN, VÍA DE DOBLE SENTIDO

sábado, 17 de agosto de 2013

Agradecimiento a un misionero franciscano


FRAY LEONARDO-2.jpgGratitud por sus 40 Años Recoletos
El Padre Leonardo García Aragón, ofm, nació el 24 de agosto de 1928, en Murcia, España; fue ordenado sacerdote el 29 de marzo de 1952 en Novelda, España.
Después es enviado a América como misionero. Dios quiso que llegara el 6 de octubre de 1958 a El Salvador. Fue trasladado a Guatemala el 19 de noviembre de 1965 a la parroquia de Barberena, santa Rosa. En 1973 fue destinado a la parroquia de Chiquimulilla.
El 10 de noviembre de 1975 llegó a la iglesia de la Recolección, Guatemala, como Guardián y Párroco. El 4 de febrero de 1976 un terremoto destruyó el convento y la iglesia de la Recolección, y durante los años 1976 y 1978 fueron reconstruidos.
Después del fallecimiento de Fray Miguel Murcia, en 1992, quedó como encargado del Liceo san Antonio hasta el 1 de abril de 2013.
El Padre Leonardo ha vivido por muchos años en la Recolección. El 4 de agosto de 2013 ha decidido regresar a Murcia, la ciudad que lo vio nacer.
Los fieles de la Recolección le agradecemos su atención, especialmente en el confesionario, así como el amor a todos los feligreses de esta Parroquia.

jueves, 4 de julio de 2013

Invierno árabe para los cristianos

 
No es original el título lo sé, pero desde este pequeño rincón de la red no puedo permanecer callado ante la tan manida y vociferada primavera árabe que lo único que está consiguiendo es dejar un reguero de sangre cristiana en todo el continente africano.
Tras la guerra de Bosnia un hermano franciscano me decía que lo que más miedo les daba a los bosnios eran los musulmanes venidos de Oriente Medio, por que mataban a cuchillo y esa era la muerte más horrorosa. Estos días hemos podido ver en la red, la muerte de un sacerdote franciscano a mano de musulmanes y desde luego la muerte es espeluznante pero los momentos previos para el que iba a ser asesinado, rodeado de salvajes que gritan a su alrededor, es la peor muerte que cualquier ser humano puede vivir.
El Obispo de Bangassou hace unos días escribía un artículo denunciando que el dinero que fichó a un nuevo futbolista de la liga española es el que ha pagado la guerra en la República Centroafricana, no cabe duda que los países musulmanes están financiando las rebeliones, los saqueos y los asesinatos de cristianos, acaso las explosiones en los templos cristianos de Nigeria, Kenia, etc. ¿No son financiados por ellos?.
Pero la pregunta es porque los gobiernos occidentales y lo que es peor los grandes medios de comunicación silencian estas masacres, si no fuese por las redes sociales apenas conoceríamos que hace un par de días se violó de manera múltiple y finalmente asesinaron  a una joven de 15 años en Siria por el único pecado de ser cristiana, y las televisiones no hablan de este exterminio que están llevando sistemáticamente los rebeldes sirios. Solamente las pocas noticias que llegan desde la Custodia de Tierra Santa nos hacen saber la dificultad que están viviendo los cristianos en Siria.
En Egipto los cristianos estaban siendo masacrados por el gobierno y el partido que los sostenía, gobierno destituido por el mismo pueblo que pedía pan al anterior sistema gobernante y que se sentía engañado por los que usaron el poder para su propio interés.
Por tanto los que están sufriendo los rigores de una mal llamada primavera son los cristianos, pues no cambia el sistema de gobierno hacia una democracia sino hacia la imposición de la religión musulmana y sus leyes particulares que excluyen a todos aquellos que no pertenecen a ella, e imponen su conversión al islam como sucede con los emigrantes de origen cristiano que trabajan en Arabia Saudí.
No hay primavera sino frío invierno, sin que nadie aporte nada de calor, salvó el de la fe mostrado de un modo activo y con el gozo de dar la vida por Cristo por la presencia de religiosos y religiosas que a pesar de las dificultades siguen al lado de las familias cristianas y les dan cobijo en sus conventos y monasterios sin que eso suponga una gran seguridad pues, como denuncian desde la Custodia de Tierra Santa, tampoco éstos lugares son respetados.
Pero a los países occidentales se les llena la boca cuando dicen que la solución a los conflictos es facilitar armamento a los insurgentes, como si así se estuviese salvando al pueblo, cuando lo que se está salvando es el comercio de armas, un mercado que necesita salida y que facilita la entrada de dinero a las arcas de los mercaderes y sus amigos poderosos.
Hay persecución de cristianos en el norte y Centro de África, no hay una instauración de la democracia, porque la democracia es un sistema de gobierno europeo no africano y se pretende imponer a una cultura que nunca ha vivido la democracia y de la que algunos se están aprovechando para imponer su tiranía. Por todo ello, solo cabe una denuncia, no hay primavera sino un riguroso invierno.
 

martes, 19 de marzo de 2013

¡Qué bueno que viniste!

Mucho se ha escrito en apenas cinco días de Pontificado de Su Santidad Francisco, y espero que mucho más se siga escribiendo, sobre todo por la novedad de un Papa, que está cercano al pueblo que les saluda saltándose el protocolo y que les da las buenas noches al estilo de aquel Juan XXIII que en la noche de inauguración del Concilio Vaticano II mando las caricias del Papa a los hijos que dormían en sus casas de los que llenaban la plaza de San Pedro.

Pero de este Papa me gustaría destacar un par de cosas, que como siempre serán tres: la primera fue que junto a él en la logia de San Pedro cuando salió a saludar al Pueblo de Dios se encontraba el Cardenal franciscano Claudio Hummes. No fue casualidad ni tampoco el mero hecho de que él había estado junto al Cardenal Bergoglio sentado en el Conclave sosteniéndolo al verse elegido Pontífice. Lo que allí se hizo palpable fue la unidad de la Iglesia en América. Con independencia de Brasil, Argentina o México la Iglesia vive apoyada y representada por unos pastores que tratan de animar al pueblo en la fidelidad y desde la adversidad.

Otro signo que se rompe en la noche del 13 de marzo en el balcón de San Pedro son los más de cuarenta años de relegar a la Vida Consagrada al ostracismo, casi a la invitación a desaparecer, como si ella, la Vida Consagrada, no haya dado santos que entregaron y entregan su vida por anunciar el Evangelio, anuncio que la Iglesia ha sufrido y sufre de un modo especial en América frente a la pujante influencia de las sectas. El Cardenal Hummes junto al Papa Francisco fue todo signo de superar un tiempo pasado y abrir las puertas de la Iglesia a una nueva realidad eclesial.

El signo final que quiero resaltar es la frase que el Cardenal Hummes le dijo al Papa Francisco. “no te olvides de los pobres”. Los pobres de Dios no son únicamente los que carecen de bienes materiales, esos los tendréis siempre con vosotros, nos dijo Cristo, los pobres de Dios son los que se abandonan a sí mismo para llenarse de Dios, las familias en las que a pesar de las dificultades se aferran a la necesidad de la presencia de Dios en sus vidas. Las madres que enseñan a su hijos a vivir y educarse en los valores del respeto, de la educación, en luchar contra una sociedad que nos dice que todo vale, y no es así, el relativismo es la peor lacra de nuestra vida porque destruye lo que la persona es, diferente unos de otros pero hermanos de un mismo padre.

Ese pobre que desde su pobreza se enfrenta a la riqueza que lo quiere anular a cambio de los bienes materiales, ese pobre que inunda los países de presencia católica y que bien por las sectas, bien por la indiferencia religiosa aleja de Dios, ese es el pobre del que no se puede olvidar el Papa Francisco.

Una última cosa, si queremos un Papa como Francisco no podemos dejarle sólo desde el laicado y desde la Vida Consagrada se nos exige un esfuerzo y compromiso mayores para apoyar y dar coherencia a esta tarea encomendada a este buen hombre. Los cristianos necesitábamos de esta esperanza y renovada ilusión en nuestra vida de cristianos, de católicos. Por ello sólo cabe expresar “¡Qué bueno que viniste!”.

 

lunes, 4 de marzo de 2013

XXVI JORNADAS DE TEOLOGÍA



Las Jornadas de Teología de este año versan sobre EL CONCILIO VATICANO II, ya que celebramos el 50 aniversario de su inicio.  El Instituto Teológico se apoya en las palabras del discurso de apertura del Concilio, que hizo el Beato Juan XXIII, donde señaló que la función de un Concilio no es únicamente la discusión doctrinal, sino también que la doctrina inmutable y verdadera de la Iglesia se presente según las exigencias de nuestro tiempo.
            Esta es la idea original que nos movió, desde el Centro, a organizar las Jornadas. No se trata sólo de repensar un Concilio, sino recuperar la invitación a transmitir la doctrina católica a la sociedad actual.
            A ello se ha unido la situación que la Iglesia está viviendo en la actualidad. El papa Benedicto XVI ha renunciado por amor a la Iglesia, y precisamente para que el mensaje del Evangelio no se detenga y continúe llegando al mundo. La Iglesia también celebra un Cónclave donde se elegirá un nuevo Papa, que será, sin duda, el que necesitemos para que la fe cristiana dialogue con las culturas actuales y la doctrina sirva para mejor evangelizar a la humanidad.
            Se necesita ver lo que el Concilio nos aporta en el iniciado siglo XXI, en un mundo siempre cambiante, al que la Iglesia debe dar respuesta sin quedarse anclada en cuestiones pasadas, siempre teniendo en cuenta los cambios significativos de la sociedad. Con todo la Iglesia no debe perder su identidad como Pueblo de Dios.
El Concilio Vaticano II nos conduce a la necesidad de superar los miedos a entrar en diálogo con las ciencias humanas; la fe y la razón no son realidades opuestas, al contrario, son realidades que se necesitan y que deben caminar unidas. El Instituto Teológico desea dialogar con las ciencias humanas sin perder la fidelidad a la doctrina cierta. Mantenemos, pues, el diálogo respetuoso con el ambiente universitario civil y las ciencias que cobija que están relacionadas con la teología cristiana. La nueva evangelización necesita de esos areópagos donde hacer presente la teología católica, y el ITM, en sus más de 40 años de existencia, siempre ha tratado de cuidar ese diálogo y esa presencia sin distorsionar el mensaje cristiano.
            Nos gustaría que estas Jornadas, en palabras del hasta hace poco Papa Benedicto XVI, nos hiciesen retomar la importancia del Concilio Vaticano II para que, desde la reflexión teológica, lo sintamos como un momento de gracia en la comunidad cristiana y que nos dé la fuerza suficiente para la renovación de la Iglesia.

martes, 26 de febrero de 2013

Entrevista en Onda Regional acerca de la Renuncia de Su Santidad Benedicto XVI

Logotipo ORMEntrevista en Onda Regional
Con motivo de la renuncia de su Santidad Benedicto XVI al Papado, los medios de comunicación se han dirigido al Instituto Teológico de Murcia OFM para recabar información , os ofrezco la entrevista que me hicieron el pasado día 25 de febrero



miércoles, 30 de enero de 2013

La Vida Franciscana y la Nueva Evangelización


Mucho se habla y se hablará en torno a la necesidad de la Nueva Evangelización, sin embargo cuando se leen algunas directrices de cómo llevarla a cabo pienso que lo que se propone no es sino retocar con un poco de maquillaje lo que ya tenemos en las parroquias y seguir con lo mismo de siempre, que indudablemente se aleja de la idea original que tanto el beato Juan Pablo II como el actual Pontífice Benedicto XVI quieren proclamar con el anuncio de la nueva evangelización y abrir las puertas de las relaciones de los cristianos y el mundo secularizado.
Por ello, me considero afortunado, junto con otras cien personas, cuando el sábado 26 de enero con motivo de las Jornadas Franciscanas organizadas por las Hermanas Franciscanas de la Purísima con motivo de las celebración del I Centenario de la muerte de la fundadora Madre Paula Gil Cano, asistimos a la conferencia que impartió José María Avendaño Perea, Vicario General de la Diócesis de Getafe, en la cual desde la sencillez y la experiencia de vida nos indicó los pasos para una nueva evangelización.
Lo primero de lo que debemos ser conscientes como franciscanos es la necesidad de la conversión de cada uno de nosotros a Dios, conversión que no se hace por haber hecho una profesión religiosa sino que es un camino continuo en la vida hacia la construcción que Dios quiere en nosotros. Por ello es necesario que fiándonos de Dios nos hagamos a Él y le dejemos ser en nosotros. Es sin duda un testimonio de la humildad franciscana, que vive la sencillez del encuentro con Dios y lo trasmite a los demás.
Y esa transmisión, que pide hoy el mundo al franciscanismo, no es otra cosa sino mostrar a los hombres y mujeres de hoy en nosotros el rostro de Dios, se trata de trasparentar en nuestra vida no lo que somos o hacemos sino a Dios que debe ser el que nos lleve a una vida en la que el Espíritu sea nuestro motor. De ahí que la oración sea en nuestra vida un lugar de compartir vida y compartirla con los hermanos y hermanas de las fraternidades, pero también con los hombres y mujeres que pasan por nuestro lado.
 No cabe duda que el ejemplo de nuestra vida fraterna es otro de los rasgos que debemos purificar si queremos evangelizar, es el rasgo más importante y más observado por aquellos y aquellas que desean vivir el espíritu de Francisco de Asís.
Con estos mimbres debemos ponernos en camino, a sabiendas que nos queda todo por hacer y reconociendo que no caminamos solos, somos parte de la Iglesia y una parte muy importante de la misma. La vida consagrada ha existido siempre en la Iglesia y nadie puede dejarla a un lado y nosotros debemos colaborar en la trasformación de la sociedad, porque Dios nos lo exige desde la presencia y en diálogo con la realidad que nos rodea.

Los franciscanos y franciscanas tenemos una gran obligación en el proceso de la Nueva Evangelización siendo conscientes que cuando evangelizamos se hace realidad la gran dicha de la Iglesia, mostrar desde la humildad y sencillez el rostro de Dios a los hombres y mujeres de buena voluntad. Nuestro ser franciscano nos obliga a estar en los nuevos atrios del mundo dando una palabra sosegada a un mundo convulso. Debemos transparentar el rostro de Dios.